Puedes dejar de gastar por aburrimiento si decides qué hacer con ese tiempo libre antes de que llegue. Una lista de planes gratis es un pequeño conjunto de actividades sin coste que anotas con antelación. Cuando aparecen las ganas de mirar tiendas y comprar, no tienes que depender de tu fuerza de voluntad. Simplemente eliges algo de la lista. Funciona porque el aburrimiento casi nunca es la necesidad de una cosa nueva. Es la necesidad de tener algo que hacer, y puedes cubrirla sin pagar.
Esta guía explica por qué el aburrimiento lleva a gastar, cómo crear una lista que de verdad vayas a usar y cómo configurar tu móvil y tus cuentas para que la lista sea la opción más fácil.
Por qué el aburrimiento se convierte en gasto
Si compras cuando te aburres, no eres el único. En una encuesta de Motley Fool a 2.000 adultos de EE. UU. (mayo de 2025), el 45 % de los encuestados de la generación Z dijo que el aburrimiento es el momento en que más a menudo malgasta dinero, frente al 30 % de los baby boomers. La misma encuesta reveló que aproximadamente la mitad de los millennials y de la generación Z se arrepiente de la mayoría de sus compras impulsivas.
La investigación académica apunta en la misma dirección. Un estudio de 2022 publicado en Frontiers in Psychology con muestras de Alemania y Turquía concluyó que la propensión al aburrimiento predecía con fuerza la procrastinación en internet, que incluía las compras online. Los autores también señalaron que el aburrimiento es una motivación importante para visitar tiendas online. Un estudio de campo de 2020 con 313 consumidores jóvenes en Turquía halló que la propensión al aburrimiento influía en las compras impulsivas, en parte a través del uso del smartphone.
Son estudios pequeños o basados en encuestas, así que conviene leerlos como tendencias y no como reglas fijas. Aun así, el patrón es claro: el aburrimiento te hace buscar estímulos, el móvil siempre está a mano y las apps de compras están diseñadas para darte ese chute rápido. Una lista de planes gratis coloca en ese mismo lugar una fuente de estímulo distinta y gratuita.
Cómo crear tu lista de planes gratis
1. Identifica tus momentos de aburrimiento
Durante una o dos semanas, anota cuándo sueles mirar tiendas o comprar sin haberlo planeado. Algunos momentos habituales son:
- Las noches en el sofá
- Las tardes de domingo sin nada previsto
- La pausa para comer
- Salas de espera, trayectos o colas
Tu lista debe cubrir los momentos que vives de verdad, no un sábado libre imaginario.
2. Ordena las actividades por tiempo y energía
No es lo mismo estar aburrido y cansado que aburrido e inquieto. Crea secciones breves para poder elegir rápido:
- 5 minutos o menos: para colas y pausas cortas
- 15–30 minutos: para la pausa de la comida o las noches
- Una hora o más: para los fines de semana
- Poca energía: cosas que puedes hacer desde el sofá
- Mucha energía: cosas que te ponen en movimiento
3. Elige actividades que te den lo mismo que te dan las compras
Piensa en lo que te aporta mirar tiendas. Quizá sea novedad, ilusión por algo que va a llegar, una pequeña recompensa o la sensación de mejorar algo. Después elige actividades gratuitas que te den esa misma sensación:
| Si comprar te da… | Prueba un cambio gratuito como… |
|---|---|
| Novedad | Recorrer una calle o un sendero por el que nunca hayas pasado |
| Ilusión por lo que llega | Reservar un libro en la biblioteca y esperar a que esté disponible |
| Sensación de «darte un capricho» | Prepararte tu bebida favorita en casa y sentarte al aire libre |
| Superación personal | Seguir un entrenamiento o una clase de idiomas gratis por internet |
| Conexión social | Llamar o escribir a un amigo con el que hayas perdido el contacto |
| Creatividad | Dibujar, escribir o cocinar con lo que tengas en la despensa |
4. Anótala donde aparecen las ganas
Ten la lista donde la vayas a ver cuando te aburras. Puede ser una nota fijada en la pantalla de inicio del móvil, una tarjeta en la nevera o un widget en el lugar donde antes tenías las apps de compras. Una lista que tienes que ir a buscar no te servirá en el momento.
5. Mantenla corta y renovada
Con unas 10 a 20 opciones es más que suficiente. Demasiadas alternativas pueden parecer una tarea más. Más o menos cada mes, tacha lo que siempre acabas saltándote y añade algo nuevo.
Ideas de planes gratis para empezar tu lista
Úsalas como punto de partida y quédate con las que encajen en tu vida.
Rápidos (menos de 15 minutos)
- Estirar o hacer una rutina corta con tu propio peso
- Ordenar un cajón o una estantería
- Mandarle a alguien un cumplido sincero por mensaje
- Salir y dar una vuelta a la manzana
- Jugar a un juego gratuito de puzles o de palabras que no tenga compras dentro de la app
Medios (15–60 minutos)
- Tomar prestado un libro electrónico o un audiolibro de tu biblioteca pública. Con un carné de biblioteca, la app Libby de OverDrive te permite tomar prestados títulos de las bibliotecas participantes de forma gratuita, y se devuelven automáticamente.
- Cocinar algo nuevo usando solo ingredientes que ya tengas
- Redistribuir una habitación o renovar un rincón de casa
- Empezar un diario, un cuaderno de dibujo o el borrador de un relato
- Ver una conferencia o un tutorial gratuito sobre una habilidad que quieras aprender
Largos (una hora o más)
- Visitar un parque, una playa, un sendero o un jardín público cerca de ti
- Consultar en tu biblioteca o centro cívico qué actividades gratuitas organizan
- Organizar en casa una comida en la que cada uno lleve algo, una noche de juegos o una noche de cine
- Hacer voluntariado en tu zona
- Planear un «día sin gastar» con un amigo y explorar tu propia ciudad
La oferta local varía mucho según el país y la ciudad, así que fíjate en lo que realmente organizan cerca de ti tu biblioteca, tu ayuntamiento o los grupos de tu comunidad.
Haz que elegir la lista sea más fácil que llenar el carrito
Una lista funciona mejor cuando gastar exige un poco más de esfuerzo. Estos cambios añaden una pausa sin prohibir nada:
- Elimina las tarjetas guardadas en las tiendas online y en los navegadores, para tener que escribir el número de la tarjeta cada vez.
- Cierra sesión o borra las apps de compras que abres por costumbre. Seguirás pudiendo comprar desde el navegador cuando de verdad necesites algo.
- Date de baja de los correos promocionales y desactiva las notificaciones de las tiendas. Cada uno es un empujón para empezar a mirar.
- Usa una lista de espera. Apunta lo que quieras en una nota o en una lista de deseos y vuelve a mirarlo pasadas entre 24 y 72 horas. Si todavía lo quieres y entra en tu presupuesto, cómpralo de forma consciente.
- Hazte una sola pregunta: «¿Estoy aburrido o de verdad necesito esto?». Si la respuesta sincera es «aburrido», abre tu lista.
Sigue los cambios
No necesitas un sistema complicado. Una vez por semana, revisa tus gastos y anota qué compras hiciste en tus momentos de aburrimiento. Si usas una app de presupuesto o una hoja de cálculo, crea una categoría propia para las compras no planificadas y así verás si la cantidad baja con el tiempo. Los pequeños logros cuentan. Saltarte unos cuantos pedidos no planeados en un mes demuestra que el hábito está cambiando.
También ayuda darle un destino al dinero que no has gastado. Pasarlo a tus ahorros o destinarlo a un objetivo hace que el avance se sienta real, y no como algo de lo que simplemente te estás privando.
Cuando es algo más que aburrimiento
A veces las ganas de comprar tienen que ver con el estrés, la soledad o el bajo estado de ánimo más que con el aburrimiento. Si te cuesta controlar las compras, te generan deudas o conflictos, o te provocan malestar, plantéate hablar con un médico, un profesional de la salud mental o un servicio sin ánimo de lucro de asesoramiento sobre deudas en tu país. Pedir ayuda es un paso práctico, y no tiene nada de vergonzoso.
En resumen
Gastar por aburrimiento es un hábito, y los hábitos se pueden cambiar una vez que ves el patrón. Fíjate en cuándo aparecen las ganas y decide de antemano qué harás en su lugar. Después, haz que esa opción sea más fácil que pulsar «comprar». Una lista de planes gratis breve y sincera, en el lugar adecuado, te quita la decisión de encima cuando te aburres y te da algo mejor que hacer.

