A veces la cena va genial… hasta que llega la cuenta. Cuando hay platos al centro, “pagar a medias” puede sentirse injusto, y “pagar lo tuyo” puede volverse un rompecabezas.
La solución más amable (y menos agotadora) no es calcular mejor: es decidir una regla simple antes de pedir.
La respuesta rápida (sin cálculos largos)
Usad una nota con tres columnas: “Lo mío / Lo tuyo / Lo de todos”.
Cada persona paga lo suyo, y lo compartido se divide con una regla acordada en 10 segundos.
Eso es todo. Una sola estructura que evita el “¿y yo cuánto comí?” cuando ya estáis cansados.
La fricción
Cuando compartimos platos, suelen aparecer estas mini-tensiones:
- Ambigüedad: nadie recuerda exactamente qué fue “de todos” y qué no.
- Sensación de injusticia: alguien pidió poco o no bebió, pero paga igual.
- Decisión fatiga: hacer cuentas al final, con hambre y ruido, es pedir demasiado.
- Cortesía mal entendida: alguien dice “da igual” y luego se queda con mal sabor.
No es un problema de matemáticas. Es un problema de claridad tarde.
El nudge (una nota de tres columnas)
Antes de pedir (o justo al empezar), haced esto:
- Una persona abre una nota en el móvil.
- Escribe tres columnas:
- Lo mío
- Lo tuyo
- Lo de todos
- Acordad una sola regla para “Lo de todos”.
La clave es que la nota funciona como “memoria externa”: reduce discusiones y también evita que alguien se calle por no parecer complicado.
Mini-guion (para decirlo sin incomodar)
- “¿Os parece si hacemos ‘lo mío / lo de todos’ para que sea fácil al pagar?”
- “Así nadie se siente raro si pidió menos o no bebió.”
Pick your version (elige una regla para “Lo de todos”)
Elige una y ya. Cuanto más simple, mejor.
Versión 1: “Igual entre personas” (la más rápida)
- Todo lo de “Lo de todos” se divide entre quienes están compartiendo.
- Ideal si el grupo tiene un estilo: “venimos a disfrutar, no a calcular”.
Trade-off: puede sentirse injusta si alguien apenas probó.
Versión 2: “Igual entre quienes sí comieron” (la más justa sin complicarse)
- Si alguien no comió del plato compartido (por preferencia, alergias, o simplemente no le apetecía), no entra en esa división.
- Esto se decide en el momento de pedir: “¿Este lo compartimos todos o algunos?”
Trade-off: requiere decirlo en voz alta una vez.
Versión 3: “Turnos” (cero cálculos, muy pareja en el tiempo)
- Hoy una persona pone “Lo de todos”, la próxima vez otra.
- En la nota solo escribís quién “lleva el turno”.
Trade-off: funciona mejor si coméis juntos con cierta frecuencia.
Versión 4: “Topes suaves” (para grupos con sensibilidades distintas)
- Acordad un límite simple para lo compartido: “Compartimos 1–2 platos y el resto cada quien”.
- Menos decisiones, menos fricción.
Trade-off: menos espontaneidad al pedir.
Marco (visual): el mini-flujo para decidir en 15 segundos
¿Hay platos al centro?
├─ No → cada quien paga lo suyo
└─ Sí →
¿Todos van a comer de todo?
├─ Sí → “Lo de todos” / igual entre personas
└─ No → “Lo de todos” / igual entre quienes sí comieron
Zoe (elección con valores): elige por lo que queréis proteger
Si sois de “paz por encima de precisión”, elegid igual entre personas.
Si sois de “justicia sin drama”, elegid igual entre quienes sí comieron.
Si os agota hablar de dinero, elegid turnos.
La regla correcta es la que protege vuestro valor principal con el menor esfuerzo.
Lina (experimento pequeño): prueba una sola vez, sin compromiso
Solo una cena. Solo una nota.
Si os sirve, la repetís. Si no, la cambiáis. No hace falta hacerlo “para siempre”.
Un buen experimento es este: la nota la abre quien propone compartir. Así el “extra” lo asume quien inicia la idea, y se siente más ligero para el resto.
Maya & Tom (equipo): una regla de equidad que no pica
Si sois pareja (o dos personas que suelen pagar juntas), probad este acuerdo “limpio”:
- “Cada quien paga su bebida y su plato principal.”
- “Los entrantes y platos al centro van a ‘Lo de todos’ y se reparten con la misma regla siempre.”
- “Si hoy uno no prueba algo, no entra en ese reparto.”
Esto reduce los micro-resentimientos de “yo siempre pedí menos”.
Nadia (conversación): cómo decirlo cuando temes parecer tacaño/a
- “Me ayuda que lo dejemos claro al inicio, así luego nadie se queda incómodo.”
- “¿Os parece si lo compartido lo dividimos solo entre quienes coman de eso?”
- “Si alguien prefiere pagar a medias todo, también me vale, pero decidámoslo ya y listo.”
Entra con tono de cuidado, no de control. La intención cuenta.
Mini-FAQ (por si aparece el momento incómodo)
¿Y si alguien insiste en pagar todo a medias?
Podéis responder: “Perfecto, pero entonces pidamos con ese acuerdo en mente: compartimos todo o casi todo.” Si no, proponed la versión “quienes sí comieron”.
¿Qué pasa con propina o cargos extra?
Ponedlo en “Lo de todos” y divididlo con la misma regla (sin inventar otra).
¿Y si alguien no quiere hablar del tema?
Usad la versión “igual entre personas” una vez y, si alguien se siente raro, cambiáis la próxima.
Qué hacer si esto no funciona
Si aun con la nota se enreda, cambiad a una alternativa sin debate: cada quien paga lo suyo y no se comparten platos (o se comparte solo un entrante fijo). A veces el sistema más justo es el que reduce decisiones cuando el día ya fue largo.

