¿Demasiado cansada para cocinar? Plan B económico

Author Aisha

Aisha

Publicado el

Hay un tipo de cansancio que no es “tengo hambre”, es “no puedo ni pensar en abrir la nevera”.

Y justo ahí es cuando más fácil es caer en decisiones que luego te dejan con culpa: por el dinero, por la comida, por “otra vez no pude”. Te prometo algo simple: no necesitas cocinar perfecto. Solo necesitas un plan B económico que ya esté decidido antes de que llegue ese agotamiento.

La idea no es comer “ideal”. Es comer algo que te sostenga, sin drama, sin castigo, sin que tu presupuesto se lleve el golpe.

El problema no es la comida: es la decisión

Cuando estás al límite, lo que pesa es elegir: ¿qué hago?, ¿qué hay?, ¿tengo que cortar, lavar, cocinar? Y si encima vienes con ansiedad por el dinero, esa decisión se siente como examen.

A mí me pasaba así: abría el banco, veía ese número que da escalofríos, y mi cerebro decía “ok, hoy no”. Y ese “hoy no” se convertía en evitar: evitar cocinar, evitar decidir, evitar mirar.

Por eso el plan B no es una receta. Es una salida de emergencia que te cuida cuando tú no puedes.

Tu plan B económico (en versión súper real)

Piensa en tu plan B como una mini lista de opciones que cumplen tres reglas:

  1. Cero esfuerzo mental (ya está decidido).
  2. Pocos pasos (idealmente 5–10 minutos).
  3. Ingredientes que aguantan (despensa, congelador, o cosas que no se echan a perder rápido).

No hace falta que sean “comidas de adulto responsable”. Hace falta que te den paz.

Aquí tienes ideas que suelen funcionar sin complicarte:

  • Tostadas o pan + algo con proteína (huevos, atún, legumbres, queso, lo que uses tú).
  • Arroz/pasta/cuscús con una “cosa fácil” encima (verduras congeladas, salsa, legumbres).
  • Sopa o crema (de bote o casera congelada) + pan.
  • Bol de “ensalada sin cortar”: hojas ya listas, una lata, algo crujiente, y listo.
  • Desayuno para cenar: yogur, fruta, avena, frutos secos… lo que tengas.

¿Ves el patrón? No es gourmet. Es suficiente.

La pequeña victoria: prepara una “caja de rescate”

Esto es lo único que te propongo hoy (porque una sola cosa es más amable): crea una caja/estante/bolsa de “comida de emergencia”.

No tiene que ser literal una caja. Solo un lugar donde vive tu plan B.

Qué poner (elige pocas cosas, las que tú sí comes):

  • 1–2 bases rápidas (pasta, arroz, pan, tortillas, cuscús)
  • 1–2 “salvavidas” de proteína (latas, legumbres cocidas, huevos si te funcionan)
  • 1 cosa que haga que sepa a comida (salsa, especias, caldo, aceite, lo que te guste)
  • 1 extra que te dé gusto (algo crujiente, algo dulce sencillo, lo que te abrace)

Cuando estás agotada, lo último que necesitas es un plan perfecto. Necesitas un plan repetible.

Cómo usarlo sin culpa (esto es lo importante)

La regla es esta: cuando estás demasiado cansada, el plan B es la elección correcta.

No es “fracasar”. Es cuidarte. Es prevenir el gasto impulsivo que viene del “ya da igual”. Es evitar esa espiral de “no cociné, gasté de más, me siento peor, mañana compenso”. No. Hoy te sostienes.

Y si un día el plan B termina siendo “picoteo”, también cuenta. Comer algo es mejor que quedarte en blanco y acabar más ansiosa.

Un truco para que tu presupuesto no se sienta como enemigo

A veces el plan B “sale caro” no por la comida, sino por la sensación de perder control. Una cosa que me calmó mucho fue registrar sin juzgar, solo para ver patrones: qué días me pasa, qué decisiones me disparan.

Si usas una app de seguimiento (yo lo he hecho con Monee), no lo pienses como otra tarea. Piénsalo como: una cosa menos que recordar. Un registro rápido y ya. No para castigarte, sino para que tu cerebro deje de inventarse historias.

Porque cuando no sabes, te asustas. Cuando lo ves, respiras.

Si hoy estás en ese punto

Si ahora mismo estás leyendo esto con la cabeza pesada, no te pido que planifiques la semana. De verdad.

Solo recuérdate: el cansancio no es un defecto de carácter. Es una señal. Y tu plan B es una forma de responder con ternura, no con exigencia.

Start here if this feels hard: elige una sola opción de plan B y apúntala en una nota del móvil.

Descubre Monee - Seguimiento de Presupuesto y Gastos

Próximamente en Google Play
Descargar en el App Store