La regla que uso: ahorra el 100% del deducible “más probable” y añade un 25% de margen.
Si odias la sobrecomplicación, esto te da un número accionable rápido. Y si tu vida (o tus pólizas) son más variables, más abajo te dejo la versión “más segura”.
La regla del 125% del deducible probable
Deducible probable = el deducible que más probablemente pagarías si algo sale mal este año, según tu situación real (no el peor caso apocalíptico).
Fondo objetivo = 1.25 × deducible probable
¿Por qué ese 25% extra?
- Porque los siniestros no llegan “perfectos” a tu cálculo.
- Porque a veces hay más de un gasto alrededor (varios eventos pequeños, trámites, tiempos).
- Porque tu memoria tiende a subestimar la fricción.
Esto no es magia. Es un margen simple para no quedarte corto.
Cómo elegir el “deducible probable” sin volverte loco
Usa estas tres preguntas. Elige una respuesta y sigue:
- ¿Qué póliza es más probable que uses? (salud, auto, hogar, etc.)
- ¿Qué tipo de evento es más común en tu vida? (visitas médicas frecuentes, golpes leves, daños menores, etc.)
- ¿Tu año suele ser estable o cambiante? (mismo trabajo/ciudad/auto vs. muchos cambios)
Luego, elige el deducible que corresponda a ese evento más plausible. No mezcles pólizas distintas en un solo número; si tienes dos pólizas con probabilidad real similar, mejor crea dos subfondos (o usa la versión segura de abajo).
Pocket-card (para pegar en el Notes)
Regla:
Fondo = 125% del deducible probable
Cuándo usar: una póliza principal, riesgo relativamente estable, quieres simplicidad
Cuándo NO usar: deducibles múltiples y altos, eventos encadenados, ingresos irregulares, pólizas con copagos/coaseguro relevantes
Cómo adaptar: si hay más incertidumbre, sube el margen a 50% o usa “2 deducibles” como versión segura
Mini-escenarios (solo variables y porcentajes)
Escenario 1: Riesgo simple, una póliza manda
- Deducible de tu póliza más probable:
D - Fondo objetivo:
1.25D - Interpretación: si ocurre un evento típico, cubres
100%del deducible y te queda25%para fricción/variación.
Escenario 2: Dos pólizas con probabilidades parecidas
- Deducible auto:
A - Deducible salud:
S - Si ambos tienen probabilidad real similar: evita elegir “el mayor” por intuición y ya.
Opción simple: dos bolsillos:1.25Ay1.25S.
Opción minimalista (un solo fondo):1.25 × max(A, S)solo si es poco probable que ocurran en el mismo periodo.
Escenario 3: Ingresos irregulares (el problema no es el deducible, es el timing)
- Deducible probable:
D - Tu riesgo real: quedarte corto justo antes de un cobro
- Ajuste: en vez de más porcentaje, usa una regla de ciclos: mantén el fondo en al menos
2ciclos de ahorro completos por delante.
Si normalmente tardasCciclos en reunirD, apunta a tenerDreunido y un margen que equivalga a≥ 0.5Cciclos adicionales.
Dónde falla la regla (y por qué)
Falla cuando el deducible no es el único “golpe” o no es el costo principal.
Ejemplos típicos:
- Salud con coaseguro/copagos: el deducible puede ser solo el inicio.
- Eventos encadenados: dos incidentes en ventanas cercanas (auto + salud, o varios daños menores).
- Varios deducibles por póliza (o deducibles por evento): un solo número se queda corto.
- Cambios grandes: mudanza, cambio de auto, nuevo dependiente, nueva póliza: tu “probable” cambia rápido.
La versión más segura (cuando no quieres sorpresas)
Si estás en un caso de alta incertidumbre, usa esta regla alternativa:
Regla segura: ahorra el equivalente a 2 deducibles del escenario plausible, o sea: 2 × deducible probable.
Sí, es más conservadora. También es más difícil de olvidar y menos frágil. Si te molesta “2”, puedes hacer un punto medio:
- Semi-segura:
1.5 × deducible probable(margen del 50%)
Cómo elegir entre 125%, 150% y 200%:
- 125%: estable, una póliza domina, poco encadenamiento
- 150%: algo de incertidumbre o historial de “pequeñas sorpresas”
- 200%: alta variabilidad, costos que se acumulan, múltiples pólizas relevantes
Errores comunes (la lista corta)
- Ahorrar para el peor caso sin mirar probabilidad. Te inmoviliza y a veces no mejora tu resiliencia real.
- Confundir “deducible” con “máximo de gasto” (o con todo el costo). No siempre cubre lo que realmente duele.
- Tener el fondo pero no la disponibilidad. Si está “lejos” o mezclado, en la práctica no existe.
- No actualizar cuando cambian las pólizas o la vida. Un deducible nuevo rompe tu número viejo.
- Usar un solo fondo para todo sin reglas. Termina siendo “ahorro general” y se gasta en otra cosa.
El resumen que sí recuerdas
- Si quieres simplicidad: 125% del deducible probable.
- Si hay incertidumbre real: 150% o 200% (la versión segura es 2 deducibles).
Una buena regla no adivina el futuro: te evita quedarte corto en los escenarios normales y te da un plan claro cuando deja de aplicar.

