Ese segundo en el que metes la mano en el bolsillo y no está… se te congela el corazón y, justo después, te cae encima la pregunta: “¿Y ahora de dónde saco el dinero para otro móvil?”
Te prometo que no necesitas una hoja de cálculo eterna ni “manifestar abundancia”. Necesitas un presupuesto de emergencia corto, feo y útil. Sí, te va a llevar 10 minutos. No, no cambiará tu vida hoy. Pero te evita el típico: comprar lo primero con tarjeta y cruzar los dedos.
Asumo una familia de cuatro en una ciudad alemana (tipo Múnich), con gastos normales de cole, comida y alguna que otra sorpresa semanal. Los rangos de precio son realistas, no de anuncio.
La versión rápida (si estás en la calle con niños)
- Define tu “móvil puente” (0–150 €) para funcionar mañana.
- Calcula tu presupuesto real de reemplazo (franquicia/financiación/accesorios) y pon un tope.
- Reparte el golpe en 30 días con recortes concretos (suscripciones, comida, caprichos) y una regla para que no vuelva a pasar.
Ahora, paso a paso.
Paso 1: Asegura un “móvil puente” (para hoy y mañana)
El error más caro es intentar resolver todo de golpe: móvil nuevo, funda, protector, plan nuevo… con la cabeza en modo pánico.
Primero, pregúntate: ¿qué necesitas para funcionar en 24 horas?
- WhatsApp/Telegram (cole, familia, trabajo)
- Bancos / verificación por SMS
- Mapas y llamadas
- Fotos (si tienes niños, sí, importa)
Opciones realistas de “puente”:
- 0–50 €: móvil viejo en un cajón (tuyo o de tu pareja), o pedir prestado a un familiar unos días.
- 50–150 €: reacondicionado básico o de segunda mano para salir del paso.
- 150–250 €: “intermedio” que podría quedarse contigo un año si decides no gastar más.
Mi “aha moment” fue aceptar esto: un móvil puente es una compra de calma. No es “tirar dinero”; es comprar tiempo para decidir bien.
Lo que NO me funcionó: “Ya que compro, compro uno bueno y listo”. Resultado: gasto grande, accesorios olvidados, y a mitad de mes recortando comida “sin querer”.
Paso 2: Calcula el presupuesto real (no el precio del móvil)
Aquí es donde la mayoría se engaña sin mala intención: miras un precio y ya está. Pero el coste real tiene más piezas.
Haz esta mini-lista y suma:
- El móvil
- Gama básica: 150–250 €
- Gama media: 250–450 €
- Alta: 700–1.200 € (sí, duele escribirlo)
- Accesorios obligatorios (de verdad)
- Funda + protector: 20–50 €
- Cargador/cable (si hace falta): 15–35 €
- ¿Seguro / franquicia / cobertura?
Si tienes seguro, apunta:
- Franquicia típica: 50–200 € (depende)
- ¿Cubre pérdida o solo robo/daños? Importante.
Si no tienes seguro, no pasa nada: solo no cuentes con “ya me lo pagan”.
- Impacto en la tarifa
¿Vas a financiar con operador? A veces parece barato, pero:
- 10–30 €/mes extra durante 24–36 meses = 240–1.080 €
Y te ata.
Tu número final = móvil + accesorios + franquicia (si aplica) + cualquier extra real.
Ejemplo realista (familia de cuatro, ciudad alemana):
- Móvil gama media: 350 €
- Funda + protector: 35 €
- Total: 385 €
Otro ejemplo (con seguro y franquicia):
- Franquicia: 120 €
- Accesorios: 35 €
- Total: 155 € (si el seguro realmente cubre)
Decisión clave: define un tope. El mío cuando íbamos justos fue: “No más de 400 € sin discutir”. Tener el tope antes de entrar a la tienda evita peleas.
Paso 3: Reparte el golpe en 30 días (sin autoengaño)
Aquí va la parte de madre práctica: si sale de “lo que sobre”, no sale. Hay que asignarlo.
Elige uno de estos métodos (y sé honesta con tu mes):
Método A: “Pago hoy, compenso en 30 días”
Si puedes pagarlo de golpe, perfecto. Luego, recuperas el dinero con recortes específicos. Ejemplo para recuperar 385 € en un mes:
- Suscripciones que “solo son 7,99 €”: 2–4 bajas = 20–60 €
- Compra semanal: plan de 1 semana sin “extras” (snacks, refrescos, caprichos) = 30–60 €
- Comer fuera / delivery: 1–2 veces menos = 30–80 €
- Droguería: pausa compras “por si acaso” = 20–40 €
- Ropa infantil “porque estaba de oferta”: posponer = 30–100 €
- Venta rápida de algo que estorba (carrito, juguetes grandes, abrigo) = 50–150 €
No es glamuroso. Funciona.
Método B: “50/50” (si el mes ya venía apretado)
Mitad ahora, mitad el mes que viene.
Ejemplo: móvil 400 € → 200 € este mes + 200 € el próximo.
Esto reduce el estrés y evita tocar el alquiler o la comida.
Método C: “Fondo móvil” (para que no vuelva a doler igual)
Después de resolver esta vez, deja una mini-regla: 10–15 €/mes a un fondo “tecnología/urgencias pequeñas”.
En un año, son 120–180 €. No lo arregla todo, pero la próxima vez no empiezas de cero.
Un detalle que ayudó mucho en casa: llevar los gastos compartidos en una app tipo Monee para que ambos veamos lo mismo. No más “¿pagaste tú el protector?” o “¿de qué cuenta salió?”. Es menos drama y más claridad.
Guiones copiables (para conversaciones incómodas)
Con tu pareja (sin pelea):
“Hoy no decidimos el móvil perfecto. Decidimos un tope y una opción que funcione. Propongo máximo __ € y mañana revisamos una segunda opción con calma.”
Con el operador/tienda (para no caer en financiación eterna):
“Gracias, pero no quiero financiación a 24/36 meses. Necesito el precio total hoy y el coste final con accesorios. ¿Cuánto sería todo junto?”
Con tu yo impulsivo (sí, esto cuenta):
“Quiero resolver el estrés, no comprar estatus. Compro el puente o la gama media y listo.”
Checklist para capturar (modo supervivencia)
- Consigo móvil puente (0–150 €) para estar operativa mañana
- Anoto: móvil + funda/protector + cargador + franquicia/seguro
- Defino un tope claro: __ €
- Elijo método: compenso en 30 días / 50-50 / mini fondo mensual
- Marco 3 recortes concretos para recuperar __ € esta semana
- Regla anti-repetición: funda + protector desde el día 1, y copias/seguridad activas

