Qué es la regla del precio por uso
La regla del precio por uso es una cuenta pequeña para responder una pregunta grande: ¿cuánto me cuesta cada vez que realmente lo uso?
La idea es simple:
- Precio por uso = precio total ÷ número de usos reales
No busca “optimizar” tu vida. Solo te da una medida tranquila para comparar opciones, sobre todo cuando el presupuesto y la energía van justos.
Por qué ayuda (sobre todo en época de estudios)
Cuando estás cansada, con mil cosas, es fácil comprar por impulso o por “ya veré”. La regla del precio por uso ayuda porque:
- Te devuelve al uso real, no a la ilusión del “yo ideal”.
- Reduce la culpa: no es “gastar mal”, es mirar con honestidad.
- Hace visibles los intercambios: pagar más puede ser razonable si te ahorra tiempo o estrés.
- Sirve para comparar: comprar vs. reparar vs. segunda mano vs. pedir prestado.
Cómo usarla paso a paso (sin complicarte)
1) Define el “precio total”
Incluye lo que de verdad vas a pagar.
- Precio del producto
- Envío
- Accesorios necesarios (si sin eso no funciona)
- Si es relevante: mantenimiento básico (solo si lo conoces; si no, déjalo fuera)
2) Estima usos realistas
Aquí vale más ser honesta que precisa. Dos pistas:
- Piensa en tu semana normal, no en una semana perfecta.
- Cuenta “usos” como eventos concretos: “una clase”, “una comida”, “una salida”, “una sesión de estudio”.
Ejemplos de estimaciones realistas:
- Botella reutilizable: “la llevo 4 días a la semana”
- Chaqueta: “la uso 2 meses fuertes y luego algunos días sueltos”
- App o suscripción: “la abro 3 veces por semana”
3) Calcula y compara con una alternativa
Haz la cuenta y luego compárala con una opción cercana:
- ¿Hay algo que ya tienes que cubre el 70%?
- ¿Segunda mano?
- ¿Reparar?
- ¿Alquilar o pedir prestado?
- ¿Comprar uno más barato que usarías igual (o incluso más)?
4) Añade dos preguntas de realidad
La regla no lo captura todo. Compleméntala con esto:
- Energía: ¿esto me facilita la vida o me añade gestión?
- Espacio: ¿tengo dónde guardarlo sin que me estrese?
Ejemplo rápido (con números sencillos)
Imagina unos auriculares por 60 EUR. Crees que los usarás para estudiar en la biblioteca.
- Uso realista: 3 días/semana, 1 sesión por día
- En 10 semanas: 30 usos
Precio por uso aproximado:
- 60 ÷ 30 = 2 EUR por uso
Ahora compáralo:
- Si tienes otros auriculares que “sirven” pero se te caen o molestan, quizá los uses menos.
- Si estos te hacen estudiar con menos ruido y los usarás de verdad, ese 2 EUR por uso puede ser una decisión calmada.
- Si solo los usarás “cuando me ponga las pilas”, el número de usos baja y el costo por uso sube.
Mini-experimentos (2–4) para probar cuando quieras
1) El experimento del “umbral de usos”
Antes de mirar precios, decide un mínimo:
- Para compras pequeñas: “lo usaré al menos 10 veces”
- Para compras medianas: “al menos 30 veces”
- Para compras grandes: “al menos 100 veces”
Luego pregunta: ¿de verdad llego a ese número en mi vida real?
2) La comparación “tengo / puedo pedir / puedo comprar”
En una hoja (o notas del móvil), escribe tres columnas:
- Ya tengo: versión que ya existe en tu casa
- Puedo pedir o alquilar: a una amiga, familia, biblioteca de cosas (si aplica)
- Puedo comprar: opciones (nueva, segunda mano, reparar)
El objetivo no es complicarte: es ver si la compra es la primera opción o solo la más rápida.
3) El test de “fricción”
Piensa en la fricción: lo que te impide usarlo.
- ¿Necesita carga, limpieza, piezas, una app, mantenimiento?
- ¿Ocupa espacio que te molesta?
- ¿Requiere que “me organice mejor” para que funcione?
Si la fricción es alta, baja la estimación de usos. Tu yo cansada también cuenta.
4) La regla del “uso mañana”
Pregunta concreta: ¿lo usaría mañana, tal como es mi día?
Si la respuesta es “no, pero algún día…”, el precio por uso probablemente será más alto de lo que imaginas.
Pruébalo en 10 minutos
- Elige una compra que estás dudando (o algo que ya tienes en el carrito).
- Escribe precio total (con envío si aplica).
- Estima usos para las próximas 4 semanas (no para “todo el año”).
- Calcula: precio ÷ usos.
- Anota una alternativa rápida (segunda mano, reparar, pedir prestado, usar lo que ya tienes).
- Decide una de estas tres opciones: comprar, esperar, buscar alternativa.
Con 10 minutos suele bastar para bajar el ruido mental.
Plantilla (copiar y pegar): ficha de decisión por precio por uso
Compra:
Precio total (incluye envío/accesorios):
¿Para qué lo quiero? (1 frase):
Usos realistas (próximas 4 semanas):
- Semana 1:
- Semana 2:
- Semana 3:
- Semana 4:
Total usos (4 semanas):
Precio por uso (aprox.):
Alternativas rápidas:
- Ya tengo (versión actual):
- Puedo pedir/alquilar:
- Segunda mano / reparar:
Fricción (qué lo haría NO usar):
Decisión hoy: comprar / esperar / alternativa
Nota amable para mí:
Un cierre útil (sin dramatizar)
La regla del precio por uso no te dice qué “deberías” hacer: solo te ayuda a ver con claridad si una compra encaja con tu vida real, tu energía y tus pequeños hábitos de cada día.

